LA PERVERSIÓN DEL COLOR es un proyecto fotográfico-pictórico, actualmente en desarrollo, que funciona como la materialización plástica de mi investigación académica desarrollada en el marco del Máster en Estudios Avanzados en Historia del Arte de la Universidad de Barcelona. En mi trabajo final de máster sobre el uso contemporáneo del color en la fotografía analógica, analizo las razones por las cuales la práctica artesanal del color se encuentra hoy en claro detrimento frente a la hegemonía del blanco y negro y la producción profesionalizada: una conjunción de factores económicos, culturales y de complejidad técnica.
En la actualidad, el positivado manual en color en laboratorio solo es posible mediante el proceso químico cromogénico RA-4. Esta disciplina exige trabajar en oscuridad absoluta y bajo un riguroso control térmico y químico, rigidez técnica que tomo como punto de partida para experimentar con la deconstrucción del color actínico, al contrario de lo que sucede con el blanco y negro, ya que este permite trabajar con luces de seguridad que otorgan visibilidad al practicante y sin un control térmico de la química.
Asimismo, la síntesis sustractiva propia del laboratorio —donde la calibración minuciosa de filtros en la ampliadora invierte la lógica cromática perceptiva— se convierte en una herramienta pictórica. Fruto de esta investigación, comienzo a producir diferentes experimentos visuales en el cuarto oscuro, de unos 15 × 25 centímetros cada copia. Estas plasmaciones de color se crean sin utilizar diseños gráficos digitales, pintura plástica ni mucho menos negativos fotográficos; empleo únicamente las ruedas CMY de las ampliadoras fotográficas, reservas de luz y papel fotosensible.
Como resultado, nace una serie de copias únicas e irrepetibles, ya que gran parte del proceso metodológico del proyecto se basa en el azar. Al trabajar en completa oscuridad, me es imposible repetir hasta el más mínimo movimiento, por lo que la forma en la que la luz se plasma sobre el papel es única en cada ocasión.